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  • juanjonogueira

Partido Popular y Ciencia: Industria por encima del Investigador

Actualizado: 26 de abr de 2019

A lo largo de esta semana analizaremos en detalle de la manera más objetiva de la que soy capaz las propuestas relacionadas con ciencia e investigación de las cinco grandes agrupaciones políticas: PP, PSOE, Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox. Hoy empezaremos examinando las propuestas del PP que podéis descargar en este enlace.


Empecemos con una valoración general. Las propuestas del PP giran en torno a las nuevas tecnologías, desarrollo digital, industria y ciencias con aplicación directa. Es decir, lo de investigación y desarrollo se ha quedado simplemente en desarrollo. Por supuesto, estoy muy a favor de apoyar todas las áreas científicas, incluyendo las tecnológicas. Sin embargo, el PP se ha olvidado completamente de la ciencia base. Para aquellos que no trabajan en este mundillo, la ciencia base es aquella que se dedica a incrementar el conocimiento sobre cómo funciona la naturaleza, y que, a primera vista, no tiene una aplicación tecnológica inmediata. Sin embargo, la ciencia base constituye los cimientos de toda investigación aplicada y por tanto no debería estar ausente en ningún programa electoral. Además, la figura del investigador y las universidades quedan relegadas a un segundo plano, mientras que la industria es la gran beneficiada en el programa electoral del PP. En resumidas cuentas, más de lo de siempre.

Sin embargo, no todo son penurias en el programa político del PP y también podemos encontrar unas cuantas propuestas interesantes. Puesto que no quiero alargarme más de lo necesario, he escogido (según mi propio criterio, claro) las tres mejores propuestas y las tres peores propuestas del programa del PP para analizarlas en detalle. Allá vamos.





Lo mejor: más inversión, pruebas de concepto y relación universidad-industria.


Propuesta 55. Promoveremos un Acuerdo sobre la Ciencia en España entre las administraciones y la sociedad civil que incorpore un compromiso financiero plurianual que permita alcanzar durante la legislatura una inversión del 2% del PIB en I+D+i.


Obviamente una inversión del 2% del PIB en investigación sería una muy buena medida y nos situaría por fin cerca de la media europea en cuenta a inversión científica. Según la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), España en 2017 ha invertido el 1.2% de su producto interior bruto (PIB) en investigación y desarrollo, muy por detrás del 2.07% de la media europea. De hecho, España se encuentra en ese selecto grupo formado por solamente seis países que han reducido el gasto en ciencia en la última década dentro de los 28 países de la Unión Europea. Por eso dudo mucho que este incremento en inversión de hasta el 2% del PIB que el PP (y otros partidos políticos) promete se haga realidad. Pero digamos que hacemos un acto de fe - como cuando te comes un pimiento de Padrón esperando a que no sea de los que te hacen llorar - y nos lo creemos. Aún en ese caso la manera en la que la propuesta está enunciada me parece bastante oscura. Primero, lo de “Promoveremos un Acuerdo” lo veo demasiado vago. Es como si la cosa no fuera con el gobierno y este solamente estuviese actuando de intermediario entre las “administraciones” y la “sociedad civil”. De modo que, si el acuerdo no llega a producirse, no pasa nada. Al fin y al cabo, el gobierno fue un mero intermediario que puso todo su empeño e hizo lo que pudo. Muchas gracias por sus esfuerzos. Y segundo, ese acuerdo entre administraciones y sociedad civil al parecer requiere un “compromiso financiero”. La gran cuestión es, ¿por parte de quién, la administración, la sociedad civil o ambas? De nuevo, el enunciado de la propuesta es bastante ambiguo. O pensándolo bien, quizás no tanto. Yo diría sin miedo a equivocarme que el aumento de inversión solamente se llevará a cabo mediante una subida de impuestos a los ciudadanos. Qué colectivo sufrirá esa subida de impuestos no está del todo claro, pero tratándose del PP … Sin embargo, lo que más me molesta no es la supuesta subida de impuestos (que también), sino la manera en la que está formulada la propuesta. ¿Qué necesidad hay de usar este tipo de lenguaje ambiguo? Un poco más de transparencia se agradecería. Pero supongo que es mucho pedir; después de todo estamos hablando del partido de los “pequeños hilitos” que salían del Prestige.


Propuesta 57. Modificaremos el sistema de incentivos a la inversión privada en I+D+i para promover el acceso de las pymes a los beneficios fiscales que comporta dicha actividad. Además, simplificaremos el acceso a las bonificaciones fiscales por I+D+i a través de una nueva normativa acorde a la magnitud de los proyectos, incrementando la seguridad jurídica del solicitante. Impulsaremos el apoyo a la financiación de la I+D+i con planes específicos para la cooperación entre la industria y los centros investigadores.


Muy a favor. Esta es la propuesta que más me gusta del PP y parece que no hay tramas ocultas ni ningún tipo de trapicheo. La relación entre los centros de investigación (especialmente los públicos) y las empresas (especialmente las pymes) en España es prácticamente inexistente. Sin duda alguna, es algo que se debe incentivar ya que tanto la investigación en el sector privado como el público se verán claramente beneficiados al utilizar herramientas del otro sector. Además, como daño colateral beneficioso, el intercambio de conocimientos entre pymes y centros de investigación repercutirá muy positivamente en la formación de los trabajadores.


Propuesta 68. Mejoraremos los instrumentos para la innovación en etapas tempranas y desarrollaremos nuevas acciones como las pruebas de concepto, los proyectos demostración o la adquisición de activos tecnológicos.


Antes de valorar esta propuesta, quizás es necesaria una breve explicación. Existen muchas ideas (o conceptos) que potencialmente podrían tener una gran aplicación (por ejemplo, un plástico que sea totalmente biodegradable) pero que quedan en el olvido debido a que no se ha demostrado que la tecnología propuesta pueda desarrollarse o que sea económicamente factible. En estos casos, es necesario llevar a cabo un proyecto de investigación para demostrar que el concepto o idea propuesta es viable (prueba de concepto). Valoremos ahora la propuesta. A pesar de que el PP no especifica como se va a llevar a cabo la inversión en este tipo de proyectos y de si la cuantía que se invierte será significativa o no, la subvención de pruebas de concepto y proyectos demostración es crucial para el desarrollo de nueva tecnología, especialmente para ideas arriesgadas y muy innovadoras. Por tanto, una palmadita en la espalda para al PP por esta gran propuesta.


Lo peor: Futuro oscuro para los investigadores.


Propuesta 56. Pondremos en marcha el “Plan +Tech” de atracción de empresas con alto contenido tecnológico para su radicación en España. Favoreceremos su implantación mediante medidas de simplificación administrativa, un sistema de visados flexible para profesionales altamente cualificados, incentivos fiscales e infraestructuras adecuadas.


A primera vista esta puede parecer una medida muy buena. Al menos esa fue mi impresión la primera vez que la leí. Favorecer el asentamiento de empresas tecnológicas en España debería generar empleo e incentivar la cooperación con la industria y las universidades españolas tanto públicas como privadas. Esta cooperación con la universidad podría traducirse en una mejora significativa en muchos planes de estudios de carreras científicas y tecnológicas mediante, por ejemplo, la introducción de programas de prácticas que los estudiantes realizarían en estas empresas tecnológicas. Sin embargo, volvamos a leer otra vez la propuesta. Primero, las empresas dispondrán de un “sistema de visados flexible” y “medidas de simplificación administrativa”. Es decir, el PP va a proporcionar a las empresas tecnológicas que se asienten en España todas las comodidades para poder contratar trabajadores extranjeros. Por supuesto, no es que me oponga a esto. He trabajo en España, Francia, Austria y Australia durante mi carrera científica y sé que el intercambio de investigadores entre países, universidades y empresas es necesario y favorece el desarrollo tanto de los investigadores en particular como de la ciencia en general. Sin embargo, también creo que la situación laboral de los españoles ya es suficientemente complicada sin necesidad de que el gobierno incite a las grandes empresas tecnológicas a contratar personal extranjero. De hecho, se echa de menos una propuesta en donde se incentive la contratación de investigadores españoles, incluyendo aquellos jóvenes brillantes que tenemos esparcidos por todo el mundo y que no tienen casi oportunidades de retornar a nuestro país. Además, el PP no se queda ahí y también les ofrece a estas grandes empresas tecnológicas “incentivos fiscales”. Y digo “grandes empresas” porque obviamente una pequeña empresa no dispone del capital ni de los recursos para establecerse en otro país que no sea el suyo. Por tanto, una vez más, las medidas del PP pretenden favorecer a las grandes empresas. Sin novedad en el frente.


Propuesta 70. Desarrollaremos la figura de investigador distinguido así como la carrera del investigador no funcionario de forma complementaria a las modalidades existentes.


Propuesta muy peligrosa en mi opinión. Para empezar, ¿cuál es la definición de “investigador distinguido”? A pesar de tener un nombre muy sugerente, parece veneno en envoltorio de caramelo. Sobre todo, si atendemos a la segunda parte de la propuesta “desarrollar la carrera del investigador no funcionario”. A mí eso me suena a desarrollar la carrera del investigador con contratos basura temporales hasta el fin de los días sin posibilidad de estabilización. Vamos, casi como hoy en día, pero de una manera más oficial. Puedo estar equivocándome de lleno, pero sospecho que el PP sería más explícito en la descripción de esta propuesta si esta fuese algo realmente bueno para los investigadores.


Propuesta 104. Favoreceremos el envejecimiento activo y la prolongación voluntaria de la vida laboral más allá de la edad ordinaria de jubilación, revisando los incentivos para fomentar la permanencia de los trabajadores en activo y promover una mayor compatibilidad entre percepción de la pensión y percepción del salario por actividad laboral. En particular estableceremos, entre otras medidas, un régimen por el cual los trabajadores que alcancen la edad legal de jubilación puedan aplicar una exención en el pago del IRPF cuando se continúe la actividad profesional sin cobrar la pensión de jubilación.


¿Es una broma? El Partido Popular pretende incentivar que la vida laboral se prolongue voluntariamente después de la edad de jubilación. Sin duda una terrorífica noticia para los jóvenes investigadores que disfrutamos de contratos y becas temporales hasta que llegamos a la cuarentena (si tenemos suerte) o tenemos que abandonar nuestra carrera investigadora por falta de financiación. Vamos a ver; está claro que muy pocas personas que tienen un oficio que requiere un gran esfuerzo físico van a querer seguir trabajando voluntariamente después de la edad de jubilación. Sin embargo, ese no será el caso en el ámbito de la academia. Estoy convencido de que la gran mayoría de profesores de universidad querrán seguir con su carrera profesional una vez alcanzada la edad de jubilación, especialmente si tienen el incentivo adicional de estar exentos de pagar el IRPF. Por tanto, los jóvenes investigadores ya pueden ir pensando en cambiar de sector porque conseguir una plaza permanente en la universidad será tan probable como que el PP haga una propuesta con cierto carácter social. Señores y señoras del PP, en la universidad ya existe la figura de profesor emérito que funciona relativamente bien. ¿Qué es esto? Pues a aquellos profesores de universidad que han tenido una carrera exitosa tanto en el ámbito docente como investigador, se les brinda la oportunidad de seguir con su labor al llegar a la edad de jubilación, pero sin ningún tipo de remuneración. Vamos, sin cobrar. Y así es como debería seguir siendo para que los jóvenes investigadores tengan alguna oportunidad y para frenar el envejecimiento del personal universitario.


En resumidas cuentas


Para el PP la ciencia base, que se lleva a cabo principalmente en las universidades y centro de investigación públicos, es totalmente irrelevante. Pablo Casado y compañía lo apuestan todo a la investigación tecnológica que es llevada a cabo mayoritariamente por grandes empresas privadas. Apostarlo todo a la ciencia con aplicación directa parece una idea atractiva a primera vista. Sin embargo, la cruda realidad es que la ciencia aplicada no puede existir si no hay ciencia base, especialmente pensando a largo plazo – que es como deberían pensar nuestros políticos. Además, parece que el PP se olvida de que la ciencia no se hace sola y los investigadores, especialmente los jóvenes investigadores, son los granes damnificados en este programa electoral del PP. Por tanto, en opinión de un servidor, votar al PP el domingo que viene es votar por un país con un futuro científico muy pobre y condenar a nuestros investigadores jóvenes más brillantes a vagar sin rumbo por el desierto.

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