Buscar
  • juanjonogueira

¿Qué será de Jon Snow?

Actualizado: 26 de abr de 2019

Las elecciones generales del 28 de abril están a la vuelta de la esquina y se acerca ese momento crítico (al menos para algunos) en el cual elegimos a nuestros representantes en el congreso y el senado. Siempre que se acercan las elecciones me hago la misma pregunta: ¿cuál es la mejor manera de escoger la agrupación política que velará mejor por mis intereses y por los de la sociedad española (que obviamente no siempre coinciden)? Esta pregunta parece tener fácil respuesta para mucha gente ya que sorprendentemente – o quizás no tan sorprendentemente – una nada despreciable fracción de la población votará al partido al que siempre ha votado, independientemente de su programa político y de la naturaleza de los problemas que afectan a la sociedad actual. Tristemente esta es una situación que se da en muchos municipios de Galicia, en donde parece que la historia se repite legislatura tras legislatura (ya sea nacional o autonómica) y tropezamos casi siempre con la misma piedra. No está del todo claro que estas elecciones vayan a ser especialmente distintas. Pero tengamos fe.


Claro, si uno lo piensa detenidamente, la sociedad española prácticamente no ha evolucionado en los últimos cuarenta años, así que ¿por qué deberían cambiar las inquietudes políticas de los ciudadanos? y, más importante aún, ¿por qué iba alguien siquiera a interesarse por las propuestas electorales de un partido político distinto al que ha votado durante toda su vida? Al fin y al cabo, vivimos en un estado de bienestar perfecto en donde todas las personas, especialmente mujeres, ancianos, enfermos y personas con discapacidad física o mental, disfrutan plenamente de todos los derechos habidos y por haber. Además, ser una persona con voto inmutable tiene sus ventajas; la más importante es que no es necesario pensar. ¿Para qué perder el tiempo pensando en violencia machista, pensiones, sanidad, dependencia y demás nimiedades cuando aún no sabemos si Jon Snow gobernará finalmente los Siete Reinos? Por favor, los problemas importantes de uno en uno.




Personalmente, a mí me dio un arrebato de locura durante esta campaña electoral y he decidido escoger mi voto basándome en las propuestas que los distintos partidos políticos están haciendo. Sí, sé que es muy arriesgado. A lo mejor incluso tomo una decisión medio racional. Pero este año he decidido jugármela a tope. Pero ¿dónde puedo encontrar de una manera más o menos simplificada las propuestas de las distintas formaciones políticas? Quizás la estrategia más cómoda sería acudir a las noticias de los distintos medios de comunicación y leer lo que se publica en las redes sociales. Estoy absolutamente convencido de que prácticamente ningún medio de comunicación describe el panorama político de una manera sesgada acorde a sus intereses. Y, claro está, todo lo que podemos leer en Facebook, Twitter y demás redes sociales es pura sabiduría que debería ser enseñada en las escuelas.


Sin embargo, a pesar de que confiar ciegamente en los medios de comunicación y redes sociales es una idea que me cautiva – después de todo pertenezco a una generación que ha sido criada por la televisión – finalmente he descartado esta idea. Puesto que soy investigador, he pensado que quizás debería actuar como tal, y he ido a la fuente original para recopilar la información que necesito. Así que me he descargado los programas electorales de las cinco fuerzas políticas más importantes a nivel nacional según las encuestas: Partido Popular (PP), Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Ciudadanos (Cs), Unidas Podemos (UP) y Vox. Cuando uno empieza a leer los programas electorales se da cuenta inmediatamente de que existe una infinidad de temas sobre los que deberíamos reflexionar antes de escoger cual será la formación política que nos represente en el congreso y el senado: sanidad, inmigración, empleo, educación, investigación y desarrollo, dependencia, igualdad, cambio climático, pensiones, terrorismo, y un larguísimo etcétera. Intentar abarcar todos estos temas es más que abrumador y, desde luego, yo no soy la persona indicada para hacerlo. Lo que sí voy a hacer es opinar sobre un tema en el que me siento medianamente capacitado: ciencia e investigación. Eso no significa que en el futuro no me aventure a opinar sobre temas no científicos que estén fuera de mi zona de confort. ¿Por qué no? Hablar de lo que uno no sabe está a la orden del día, sobre todo en política.


Después de haberme leído las propuestas relacionadas con ciencia e investigación de los distintos partidos políticos, me gustaría compartir con vosotros algunas de mis reflexiones. A lo largo de los siguientes días publicaré una serie de posts en donde comentaré las propuestas sobre ciencia e investigación que se pueden encontrar en los programas electorales de cada agrupación política. Permitidme empezar con una primera conclusión general para ir abriendo boca: casi todos los partidos políticos plantean una serie de ideas que son muy buenas, pero también plantean otras que de llevarse a cabo podrían tener consecuencias nefastas, especialmente para los jóvenes investigadores cuyo futuro es incierto, entre los que tengo la suerte o la desgracia de incluirme. Digo “casi todos los partidos políticos” porque hay un partido político en particular que no tiene ni ideas buenas ni malas; simplemente no menciona la ciencia en su programa electoral. No voy a revelar aún de qué agrupación política se trata para mantener la emoción hasta el final. Simplemente decir que cuando uno tiene toros y caza, ¿quién necesita ciencia?

66 vistas